Hola fieles seguidoras :) Espero que os gusten las pamelinas típicas de los años 70, porque yo ya tengo la mía. Espero que os guste y os animo a llevar esta prenda tan sofisticada.
Volveremos, volveremos, VOLVEREMOS. A la ciudad que enamora, que engancha. No sin antes pasar por La Toscana, con su encanto mediterráneo, su magia, sus anuncios de Dolce & Gabbana con chicas preciosas, hombres ideales, el Sol..¡Ay!
Profunda admiración por la colección de otoño-invierno 2012/2013 de Dolce & Gabbana, inspirada en las madonnas italianas, cargadas de joyas y pedrería. La perfecta combinación de negro, dorado y blanco. El horro vacui más sofisticado que he podido ver. Las transparecias siguen estando a la orden del día. Anuncio Dolce & Gabbana, Laetitia Casta y Noah Mills
Pero, ¿Y Roma? Pasear por la Via del Corso y obligarte a callejear. Pararte en la Piazza San Lorenzo in Lucina y toparte con Louis Vuitton. Después de la tarde de compras, acercarte al palacio de Victor Manuel. Tirar dos monedas a la Fontana y encontrar el amor. Tomar un helado en esa heladería chiquitita de la Piazza Navona mientras contemplas la fuente de los Cuatro Ríos y te preguntas cómo Robert Langdom, el protagonista de la novela Ángeles y Demonios de Dan Brown, estuvo a punto de morir ahogado. Podría estar horas hablando de Roma, del arte, de cómo esa ciudad ha contemplado a lo largo de los años el paso del tiempo y ha sobrevivido a él conservándolo. Pero eso lo puedo hacer en próximas entradas.
Y esa particular visión de los ciudadanos de Roma sobre su ciudad. Todo hecho con amor, con personalidad, con humor.
Volveremos a sentir la magia, muy pronto. Esto es Roma. Esta es la ciudad eterna.